19 sept. 2014

La Cruzada de la Fe - Rol en vivo por la celebración del mecenazgo de V20

El pasado 13 (curiosa fecha) de Septiembre, el conjunto de acólitos de la Capilla estuvimos en la fiesta de celebración que Nosolorol y Biblioteca Oscura organizaron por el mecenazago de Vampiro: La Mascarada 20º Aniversario. 



Además de una serie de ponencias acerca del juego y su edición, firma de libros por Justin Achilli, y una fiesta nocturna, el evento contó con la celebración de un rol en vivo, en el que el conjunto de jugadores representábamos a una serie de manadas del Sabbat que se habían congregado en Madrid para elegir a un cainita que liderara una Cruzada contra la Camarilla. El vivo contó con varios cientos de jugadores en lo que fue una intensa tarde-noche de interpretación e intriga. 

En mi caso me tocó interpretar al Dr. Melvyn J. Stewart, doctor en psicología de la Universidad de Nueva York convertido en vampiro. Stewart era el ductus de la manada "Ocaso Cainita", integrada por Vicent, sacerdote de la misma (interpretado por el acólito Dani), Úrsula (interpetada por el acólito Irene), Elyza (interpretada por Eva) y Keith, abad de la manada (interpretado por Jorge, otro jugador más, ajeno a la Capilla).

El evento nos encantó, especialmente el vivo, pues era la primera vez que participábamos en tal modalidad de rol.

Como complemento a esta breve crónica, os dejó un relato en el que el Dr. Stewart plasma sus interpretaciones de esta Palla Grande. 


*       *       *

Por fin ha llegado el día, la Palla Grande en la que se decidirá en gran medida el destino de nuestra secta. La intriga recorre mis muertas neuronas cada vez que pienso en cómo reaccionarán tal cantidad de cainitas reunidos para un fin común después de las noches de caos y la crisis de fe que han azotado a la secta en los últimos tiempos...

Momentos previos a que dé comienzo el baile. Puedo ver a “monstruos” de apariencias y naturalezas muy distintas, pero que en el fondo son lo mismo: una mente traumatizada por el cambio que busca dar sentido a su nueva existencia. Es fascinante.


Aparece en escena nuestro regente, Temoch, aquel en cuyas manos está la salvación de la secta. O eso creen muchos. Sin duda su voz es intimidante, pero me interesa más lo que procesa su mente que lo que escupe su lengua.

Comienza el  baile. Decido reunir a mi manada para trazar un plan de acción. Se nos ha convocado aquí para salvar el Sabbat, pero eso está fuera de nuestro poder. Lo que realmente buscamos es conocimiento, y, por supuesto, mentes que analizar. Nuestro sacerdote, Vicent, nos informa de varios rumores que le han llegado: alguien de la facción lealista trama asesinar a la Inquisidora; uno de los candidatos a Priscus de la facción moderada, el Arzobispo Svengh, no pertenece en realidad al clan Tzimisce, como dice; y algo en relación con el rapto de Augustus Giovanni. Acordamos que Vicent, junto con nuestro abad, Keith, se encarguen de investigar a cerca de Svengh. Mientras, Ursula, Elyza y yo buscaremos a los candidatos de nuestra facción, los Ultraconservadores, para ver qué pueden ofrecer a nuestra humilde manada. También buscamos a alguien importante que pueda avalarnos ante la Inquisidora para trasmitirle lo que ha llegado hasta nosotros.

Parece que el caos de las noches pasadas se ha transmitido a esta Palla Grande, pues resulta difícil dar con aquellos a los que se supone que debemos elegir. Hasta el momento sólo he conseguido cruzar palabras con un representante del Nosferatu Castroviejo. No obstante, ha sido un acercamiento fructuoso pues nos ha ofrecido abrirnos su biblioteca si le apoyamos. El rumor de Svengh parece confirmarse. Y las palabras de un “demente” (como yo) han llegado a nuestros oídos. Parece que ha tenido una visión, la V de los Ventrue se alza sobre Barcelona, y una horda de mortales dirigidos por inmortales se prepara para responder a la Cruzada contra Seúl. Todos, pero especialmente Vicent se muestran escépticos ante las palabras del Malkavian. Ilusos, no saben cuánta verdad hay entre los destellos multicolor de una mente azotada por la locura.

El tiempo se nos echa encima. No hemos conseguido dar con la Inquisidora, y un intrigante y aterrador mensaje por megafonía nos ha traído palabras de amenaza de la Camarilla. No olvido que Madrid es un bastión del Sabbat, pero temo que este baile se convierta en una ratonera. Keith ha desaparecido un instante. Empiezo a sospechar de él, aunque no lo considero una amenaza primordial.

Ha llegado la hora de las votaciones. Hemos conseguido hablar con el Demonio Dragosani, y con un representante del también Demonio, Nicostrato de Tesalónica. No obstante, decidimos apoyar a Castroviejo. Mientras, “mis chicas” han ido a investigar el cáliz en el que todos los aquí reunidos estamos vertiendo nuestra vitae, pues han oído ciertos “rumores” sobre él.

Figueroa es el elegido. Aunque no fue aquel por el que votamos, no me decepciona la elección, pues compartimos un origen geográfico común, la Costa Este. Ahora es el momento de dar todo nuestro apoyo a este candidato. La facción debe ser un bloque compacto para poder presentar una candidatura sólida. Además, Castroviejo mantiene su oferta, hemos ganado algo con todo esto.

Un servidor de Polanco nos conduce ante una de las manadas de la Inquisición a la que transmitimos nuestras sospechas. Si algo ocurre, nadie podrá decir que Ocaso Cainita no hizo lo que pudo. Dejo a Vicent y Keith con el asunto de Svengh, que ha resultado ser el candidato moderado. Y los demás nos volcamos en el asunto del cáliz. Tengo una mala sensación. Algo ha ocurrido, han atrapado a una cainita y miembros de la Mano Negra y la Inquisición la rodean. Por desgracia, no consigo terminar de enterarme de cuál es el asunto. De nuevo el caos.

Conseguimos audiencia con Figueroa y le transmitimos tanto la visión del Malkavian como lo que sabemos de Svengh. Nos anima a apoyar la cruzada contra Milán. Y las primeras divisiones comienzan a brotar en nuestra manada. Ursula no cree en un ataque contra la ciudad italiana, y Vicent empieza a mostrarse intrigantemente dubitativo. Además están las sospechas contra Keith. Caos, caos, caos…

Los acontecimientos empiezan a precipitarse. El rumor sobre un atentado contra la Inquisidora parece cobrar veracidad. Vicent comienza a predicar con unas palabras que por más que intento re-interpretar no hacen más que conducirme al infernalismo. Y está el asunto del maldito cáliz. Ursula ha usado sus poderes místicos sobre él y encuentra algo extraño en la sangre que contiene…

Por fin, conseguimos audiencia de uno de los servidores de la Inquisidora que nos informa de una amenaza contra su persona y de la posibilidad de que el regente sea un infernalista. Hablan de un golpe de estado… ¡Maldita sea! ¿Realmente somos los Malkavian los locos? Hemos venido a esta puta ciudad para plantear un frente común y sólido para la secta y este dichoso baile unificador se está convirtiendo en una liza que tiende a la auto-destrucción. Panda de dementes. Caos.

Vicent es un infernalista en potencia, lo sé, he leído su mente. No negaré que tal cambio de rumbo en su filosofía supone para mi hambriento deseo de análisis un caso excepcional. Pero no puedo permitir que esto salpique a toda la manada y nos lleve a un Auto de Fe que no deseo experimentar. He decido expulsar a nuestro sacerdote de la manada, pero esperaré a que termine la Palla Grande. No es momento de más divisiones. Caos. Caos. Caos.

Caos. ¡Jodidos lealistas! No son más que una panda de exaltados sin sal en la mollera. Obedecen a un “pastor” que, sepa Caín quien coño es, como una manada de ovejas sin seso. No se dan cuenta que sus voces y gritos no contribuyen a formar un frente unido. Veo esto y me dan ganas de renegar de la Secta. ¡No hemos venido aquí a esto! Caos.

Los Cardenales y Prisci han propuesto a Svengh como líder y, para sorpresa de todos, a Figueroa como su segundo. No negaré que los rumores que conocemos a cerca del moderado levantan sospechas en mí, pero es preferible un mentiroso con alguien en el que creo confiar (¿de verdad confío en Figueroa?) a su lado, que a esos tres exaltados. CAOS. El Regente, en su “sabiduría” ha designado a Svengh como líder y a la maldita trinidad lealista como segundos. Mirad como gritan y berrean esos exaltados. Veo los cimientos de la secta, ya minados por las últimas noches, tambalearse ante tal horda de vampiros sin conciencia. Pero es lo que se ha decido, y ¿qué puede hacer nuestra humilde manada ante esto? Caos.

Gracias al cielo, si es que existe, no ha habido golpes de estado, destrucciones en masa, ni nada parecido. Aunque no esté de acuerdo con el liderazgo ni con el objetivo de la cruzada, parece que el Sabbat sigue unido (¡Ja! No te lo crees ni tu Melvyn). No así mi manada. Vicent es un declarado infernalista en potencia y el maldito Keith es un infiltrado de la Camarilla. Caos.

El baile toca a su fin y mi reflexión final es que esa dichosa entropía de la que habla la gente de ciencias trasciende lo material y lo natural. Que es esta secta ¡Qué son los cainitas! Si no un ente que haga lo que haga tiende al caos. Algo que tarde o temprano provocará nuestra destrucción, pero que, graciosa ironía, es incapaz de dejar de atraernos.

 Melvyn J. Stewart.
14 de Septiembre de 2014, Madrid, España.


Pase, Ficha de Pj y Cartas de Disciplina
                                          

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