Corría el año de 1450 cuando el soldado inglés Philip Morson
embarcaba rumbo a Francia para intentar frenar el avance francés en la que
posteriormente sería conocida como Guerra de los Cien Años.
Desde la llegada de la misteriosa Juana de Arco, el ejército
francés antes débil había comenzado a ganar terreno a Inglaterra. Ese mismo año
de 1450 Normandía cayó y tan solo el
ducado de Aquitania, territorio que desencadenó la guerra, seguía en manos
inglesas.
Ya en costas francesas la guarnición de Philip puso rumbo a
la capital, Burdeos, para reforzar al contingente allí asentado.
Los siguientes años fueron catastróficos para el ejército
inglés. Las tropas francesas dirigidas por Carlos VII acabaron conquistando
Burdeos y Aquitania, expulsando a los ingleses de tierras francesas. En este período de tiempo Philip conoció a una joven
campesina francesa, Helene. A pesar de que los franceses no veían con buenos
ojos a los soldados ingleses, entre ambos surgió un sentimiento mutuo. Philip
acabó desertando del ejército o de lo poco que quedaba, cambió su nombre y apellidos y se ocultó durante un tiempo
hasta que la guerra terminó. En el año de 1454 contrajeron matrimonio y dos años más
tarde tenían su primer hijo Louis, el mismo que ahora escribe estas letras…