25 abr. 2013

Adaptando Videojuegos: The Legend of Zelda III


   Siguiendo nuestra línea de publicaciones sobre la adaptación de la saga The Legend of Zelda al rol, hoy os traigo la tercera parte: la Historia.

*Para nuevos navegantes os dejo las partes I Sistema y Razas y II Geografía.

   Como ya dije en el tutorial de cómo adaptar videojuegos: "Una vez determinado el espacio, es necesario concretar el tiempo, la historia de ese universo donde se encuentran nuestros personajes. Como es lógico no es necesario elaborar un manual de 1000 páginas que ilustre los acontecimientos desde el origen del mundo hasta el presente, pero si determinar ciertos hitos históricos que permitan crear una memoria cultural para los personajes."

   Bien, pues partiendo de esa base, para crear unas pinceladas de la Historia de Hyrule con suficiente "chicha" que dieran un trasfondo rico para el juego me tope con el problema, ya recurrente, de que tenía muchos Hyrules y, por lo tanto, muchas historias, la mayoría inconexas. La publicación de la cronología oficial por Nintendo en Hyrule Historia me ayudó, aunque he decidido crear una Historia paralela, más sencilla y realista para inspirar un juego de rol. Por lo tanto, el conjunto de lo que aquí publico es una creación propia y tiene ciertos matices que difieren de la narración original. Para una mayor documentación os recomiendo, primero que juguéis los juegos, y segundo que consultéis otras páginas relacionadas con la saga.

*  *  *



   LA CREACIÓN Y LOS PRIMEROS TIEMPOS

  Para esta era me basé básicamente en la leyenda que se cuenta en Ocarina of Time y, sobre todo, en lo que se cuenta en Skyward Sword. Para darle a estos relatos un toque más "legendario" compuse un poema que narra los acontecimientos:




Y Din, con su fuego rojo
Esculpió la tierra y le insufló poder
Y Farore, con su viento verde
Pobló la tierra y le insufló valor
Y Nayru, con su espíritu azul
Dio a la tierra sus leyes y le insufló sabiduría
Y cuando todo esto fue hecho
Las tres diosas se marcharon
Pero antes de partir dejaron su esencia
Para que el poder, el valor y la sabiduría
Nunca abandonaran la tierra
Y así forjaron la dorada Trifuerza
Y entregaron a la que llaman Hylia,
la de las blancas alas, su custodia
Y ésta la dividió en tres
Pues fueron tres las diosas
Pues fueron tres los dones
Y esparció los dorados fragmentos por el mundo
Y ocultó en canciones su paradero
Y forjó un instrumento que pudiera cantarlas
Y forjó una espada que pudiera defenderlas
Y hecho esto se retiró a sus estancias celestiales
Y dictó justicia a los pueblos de la tierra
Hasta que la oscuridad llegó al mundo
Los fuegos de la guerra quemaron los campos
Los vapores de la peste contaminaron los vientos
Las garras del hambre diezmaron los pueblos
Y las sombras de la muerte cubrieron los cielos
Entonces Hylia, la de las blancas alas
Elevó la raza elegida a los cielos
Pues de ella nacería el héroe
que la sagrada espada blandiría
Y selló con su cuerpo a la oscuridad
Y  su alma se hizo mortal
Y le fue entregada a la raza elegida
Pues de ella nacería la sacerdotisa
que la sagrada lira tocaría

Los tiempos pasaron
Y cuando el mundo la había olvidado
La oscuridad resurgió
Y el héroe y la sacerdotisa se encontraron
Y tocaron las canciones
Y buscaron la dorada Trifuerza
Y con poder, valor y sabiduría derrotaron al mal
Pero antes de desaparecer maldijo el destino del mundo
Y condenó al bien y al mal a enfrentarse en duelo eterno
Hasta que los tiempos tocasen a su fin
Hasta que el mundo dejase de ser mundo…

   Los primeros versos narran la creación del mundo por las tres grande diosas: Din, Farore y Nayru, y cómo después forjaron la Trifuerza donde dejaron su poder tras abandonar el mundo. Esta reliquia quedó en manos de otra diosa, Hylia, cuyo deber ere proteger la obra de las tres diosas.

   Los tiempos pasaron y mal azotó por primera vez el mundo, de mano de los demonios, cuyo señor era el llamando "Heraldo de la Muerte". Ante el caos y la destrucción reinantes, Hylia elevó a la raza elegida (pues sus descendientes serían los que derrotarían al mal), los Hylianos, a los cielos, creando una tierra flotante, Altárea; y con las fuerzas conjuntas de las demás razas enfrentaron a los demonios y los derrotaron. El Heraldo de la Muerte fue sellado, aunque para ello Hylia tuvo que sacrificar su cuerpo, pasando su alma a un cuerpo mortal.

   La cuenta de los días siguió corriendo, y los Hylianos poco a poco fueron distanciándose más de las "Tierras Inferiores", hasta que quedaron como un lugar legendario para ellos. Fue entonces cuando el sello del Heraldo de la Muerte empezó a debilitarse, y cuando la amenaza del mal azotó otra vez el mundo. Entonces un héroe y una sacerdotisa, reencarnación de Hylia, reunieron el poder de las diosas guiados por una Lira, y con él forjaron una poderosa espada, la Espada Maestra. Con ella derrotaron al Heraldo de la Muerte, que antes de morir lanzó una maldición por la que bien y mal habrían de enfrentarse eternamente.

   Tras la victoria, el héroe y la sacerdotisa guiaron al pueblo de Altárea de nuevo hacia las Tierras Inferiores, donde fundaron una pequeña civilización que poco a poco fue desarrollándose y relacionándose con otras razas. Los Hylianos se expandieron y fueron perdiendo su pureza inicial, lo que se plasmaba en sus orejas puntiagudas, que con el tiempo desaparecieron en la mayoría.

*   *   *
  
    Hasta aquí llegaría la parte "legendaria" de la Historia de Hyrule, los acontecimientos que siguen están registrados en documentos y crónicas antiguas...

LA GUERRA CIVIL Y LA FUNDACIÓN DEL REINO DE HYRULE 

    Tras "el descendimiento" los Hylianos se separaron y fundaron muchos pueblos. Durante siglos tribus y clanes vivieron en relativa paz, conviviendo con el resto de razas. Pero la ambición es poderosa y el recuerdo de la Trifuerza aún era fuerte en todos. Se decía que la reliquia dorada podía conceder poder ilimitado a cualquiera que se hiciera con ella, y este fue el motivo de que muchos líderes se lanzaran en guerras continuas en busca de este tesoro. 

    De nuevo el fuego y la muerte se extendieron como en los primeros tiempos, y en medio de este caos, un pueblo consiguió desarrollar un terrible poder. Los llamaron Brujos y Magos Negros, los mayores hechiceros que el mundo había visto y verá. Con su poder amenazaron con conseguir la Trifuerza, y con ella subyugar al resto de pueblos. Fue entonces cuando una joven llamada Zelda, descendiente de la sacerdotisa que llevó a los Hylianos a las Tierras Inferiores, guiada por las diosas, unió a gran parte de las facciones en guerra, y con esta alianza, derrotó a los Brujos. Levantó una poderosa fortaleza y en ella forjó un espejo que abría una puerta a otra dimensión, a donde envió a los Brujos, rompiendo el espejo después y escondiendo sus fragmentos.

   Tras esto, todos los pueblos la reconocieron como su líder, y la nombraron reina. Así nació el Reino de Hyrule, y el linaje de la Familia Real. La mayoría de los Hylianos se unificaron bajo esta bandera, aunque muchos quedaron fuera y fundaron reinos en tierras lejanas. Las demás razas reconocieron la autoridad de la Familia Real aunque mantuvieron su independencia.

   25 años después se terminaba de edificar el Castillo de Hyrule sobre una gran colina en el margen izquierdo del Río Zora. En ese mismo lugar se levantó el Templo del Tiempo centro del culto a las Diosas Doradas cuya sumasacerdotisa era la reina Zelda, que recibía por tradición este cargo al albergar  (según la leyenda) el espíritu de la diosa Hylia. En el templo se custodiaban las dos reliquias de Hylia, la Lira Sagrada y la Espada Maestra. En torno a estas dos estructuras poco a poco fue creciendo un asentamiento que se acabaría convirtiendo en la Ciudadela de Hyrule, capital del reino.





LA INVASIÓN BULBLIN Y EL ALZAMIENTO DE ROCACENIZA 

  64 años después de la fundación del Reino de Hyrule, cuando poco a poco se iba consolidado como un estado feudal, y se sentaba en el trono la reina Zelda III, una gigantesca horda de bulblins invadió Hyrule. 

   Este pueblo era una raza nómada que habitaba las bastas estepas que se extendían al este de las Montañas de la Muerte. Sobre sus poderosas monturas de guerra entraron en Hyrule por el norte, una región poco poblada y sin apenas defensas. En pocas semanas controlaron toda la región de Eldin. Mientras, las huestes de los señores vasallos de la Familia Real, junto con la Orden de Caballeros de Hyrule (originaria según cuentan las leyendas de los tiempos de Altárea), consiguieron contener a la horda en la margen oriental del Río Zora. Por su parte, los hyruleanos del Valle de Kakariko con ayuda de los Goron defendieron el paso de las montañas. 


   Los bulblins mantuvieron su posición durante 25 años, mientras que la Ciudadela se mantenía en un estado de asedio continuo. El señor de los bulblins se proclamó rey de Hyrule oriental y algunos señores, antes vasallos de la Familia Real le juraron lealtad. 


    Fue entonces cuando, según se cuenta, la princesa heredera Zelda acompañada sólo por su guardia personal sheikah se aventuró en el Desierto Gerudo, y regresó con una hueste de guerreras gerudo. Estas fuerzas supusieron la inyección que el ejército hyruleano necesitaba para pasar a la ofensiva. Una poderosa fuerza de jinetes se abrió paso desde la Ciudadela de Hyrule y aisló a la mayor parte del ejército bulblin. Entonces los hyruleanos de Kakariko y lo Goron descendieron de las montañas dejando a los bulblins atrapados en medio de ambas fuerzas.


   La victoria fue aplastante y la horda quedó completamente desestructurada. Los pocos que quedaron al norte volvieron a las estepas en desbandada mientras que los supervivientes de la batalla quedaron como prisioneros. 


  Como recompensa por la ayuda recibida la reina Zelda III concedió a las gerudo libertad para moverse por el reino de Hyrule. Además, para evitar futuras invasiones se creo la Marca del Norte y se comenzó a construir la fortaleza de Rocaceniza, futura sede la Orden de Caballeros de Hyrule, al pie de las Montañas de la Muerte, para que protegieran esta región.


LA FUNDACIÓN DE TAURA Y LA ERA DE LA EXPLORACIÓN

   En el 224 F.R. (fundación del reino), reinando Zelda XIII, se terminó de construir el Arsenal Real, una grandiosa infraestructura dedicada a la exploración, comercio y defensa marítima. Este coloso contaba con astilleros, almacenes y estaba fortificado. Para su emplazamiento se eligió la Isla de Taura, situada a dos millas del brazo septentrional que formaba la Gran Bahía. 


   Ese mismo día quedaba fundada la Ciudad de Taura, capital, a partir de entonces de la Región de Lanayru. Una gran cantidad de pobladores emigraron a la nueva ciudad para abastecerla y cubrir la demanda de mano de obra que el Arsenal requería.


   El fin de esta colosal obra, que diezmó las arcas reales, fue poner en marcha un ambicioso plan de exploración marítima, destinado a encontrar nuevas tierras que colonizar o con las que comerciar. Decenas de naves se lanzaron al Gran Mar. La mayoría no regresaron, pero unas pocas trajeron noticias de tierras vírgenes, y otras de reinos lejanos fundados por descendientes de los primeros Hylianos que habitaron las Tierras Inferiores antes de la "ascensión". Pronto comenzaron los proyectos de colonización, y se fundaron multitud de compañías comerciales. La riqueza regresó poco a poco a las arcas reales, pero principalmente a la nueva clase de comerciantes de Taura, que llegó a competir con la vieja nobleza hyruleana. Taura se convirtió en la segunda ciudad más importante del reino, y en el mayor puerto comercial de este lado del Gran Mar.



LA GRAN PESTE Y LA EXPULSIÓN DE LAS GERUDO

  En el verano del 345 F.R. una terrible epidemia de peste llegó, según cuentan las crónicas, a través del Gran Mar, y azotó las tierras de Hyrule.


   La peste viajó como una nube de muerte extendiéndose rápidamente a lo largo de todo el reino. Las ciudades se convirtieron en cementerios al aire libre, especialmente Taura que perdió a tres cuartos de su población, y los campos quedaron vacíos de manos que los labraran. Sólo las zonas más aisladas quedaron protegidas de la epidemia. De nuevo Kakariko, por su situación se vio libre de la peste.


   Pero la maldición no afectó sólo al reino de Hyrule. Las ciudades libres de las costas más meridionales de este lado del Gran Mar también sufrieron la epidemia, que poco a poco se extendió también entre las tribus de gerudo a causa de sus razias en las regiones costeras. Muchas tribus intentando huir de la enfermedad entraron en masa en el reino de Hyrule, y casi sin recursos, saquearon todas las tierras del sur de Farone. Los señores de aquellas tierras reaccionaron con furia ante esta invasión y solicitaron ayuda a la corona. A pesar del estado crítico del reino se consiguió reunir un pequeño ejército que enfrentara a las tribus gerudo. 


  Pero lo que se esperaba una campaña rápida se convirtió en una larga guerra. Las tribus se hicieron fuertes en las montañas y su estructura independiente, junto con su amplia movilidad hicieron imposible su derrota por parte de un ejército cada vez más diezmado y sin apenas recursos.


  De esta forma, la situación a mediados del 346 era crítica. El reino había perdido a la mitad de la población, la muerte se extendía sin piedad por la tierra, y la guerra azotaba con furia el sur. Fue entonces cuando, por segunda vez en la Historia, se creó el Consejo de Sabios, un órgano integrado por seis miembros y encabezado por la sumasacerdotisa del Templo del Tiempo, cuyo objetivo era poner solución a la crisis. Este consejo ya fue formado en tiempos de la Guerra Civil como cabeza de la alianza opuesta a los Brujos. 


   El Consejo empezó a actuar con contundencia. Se llevaron a cabo medidas de aislamiento de los principales focos de la epidemia, y se comenzó a instruir a un cuerpo de médicos. Las razas aliadas de Hyrule, cuyos representantes formaban parte del Consejo ayudaron con sus conocimientos y medios. De esta forma en el invierno del 347 la peste había remitido y sólo quedaban algunos focos aislados. Unos meses antes las gerudo habían sido derrotadas y expulsadas de Farone. Además se abolió su derecho a viajar libremente por Hyrule. Se rearmó la fortaleza del Patíbulo del Desierto y se cerró la frontera con el Desierto.





EL ALZAMIENTO DEL SEÑOR OSCURO Y LA GUERRA DE LA TRIFUERZA

   Corría el año 420 F.R. y el reino de Hyrule ya se había recuperado de la gran crisis del pasado. Las nuevas generaciones habían llenado el hueco que dejaron las pasadas, los campos volvían a estar sembrados y había esperanza en el corazón de los hyruleanos. Pero la sombra de nuevo se cernía sobre la tierra, una sombra como no se veía en muchos siglos...

    Dice la leyenda que entre el pueblo de las gerudo sólo nace un varón cada cien años, y este está destinado a convertirse en rey de toda su raza. Las crónicas recogen las historias de varios varones gerudo que consiguieron acaudillar a algunas tribus y llevaron a cabo violentas incursiones a las regiones del sur de Farone y las ciudades libres de las costas. Pero ninguno de estos llegó tan alto como lo hizo aquel que ha pasado a la Historia como El Señor Oscuro, Ganondorf.

   Ganondorf nació en el 398 F.R. en el seno de una de las tribus del corazón del Desierto Gerudo, una de las regiones más áridas y donde la vida es más dura, cercana al gran santuario de los gerudo, el Templo del Espíritu. Ganonodorf fue criado por dos poderosas hechiceras Koume y Kotake que desde niño le instruyeron en el uso de la magia negra. Además pronto destacó en sus habilidades marciales demostrando ser un excelente jinete y muy diestro en el uso de la espada. Tampoco falló en su inteligencia y astucia, demostró ser un gran estratega y con sólo 15 años ya se había convertido en el líder de la tribu. Al frente de esta se lanzó al desierto y una a una fue conquistando y unificando a la gran mayoría de tribus del desierto hasta formar una vasta horda, con un único objetivo, conquistar Hyrule.

  Así, en el 420 el ejército gerudo acaudillado por su rey Ganondorf cruzó el desierto y se lanzó sobre la frontera con Hyrule. Desde la expulsión de los gerudo hace más de 70 años la zona había sido fortificada, con el Patíbulo del Desierto como principal baluarte. Pero las fuerzas que lo defendían no estaban preparadas para hacer frente a un ejército de tal calibre. Ya no se trataba de las tribus dispersas y desunidas de antaño, sino de toda una fuerza unitaria con un inteligente comandante al frente. Con armas y magia el Patíbulo fue tomado, pasando a ser el baluarte del ejército. Los pocos soldados hyruleanos que sobrevivieron al ataque huyeron a Farone y extendieron pronto la noticia del ejército gerudo. Pero los señores de estas tierras se mostraron escépticos, afirmaban que ningún ejército gerudo podría plantear un serio problema para Hyrule en aquellos momentos. Se equivocaron. 

   Solo unas semanas más tarde el ejército gerudo avanzaba como una ola devastadora matando, saqueando y quemando todo cuanto encontraban a su paso. Las huestes de los señores de Farone cayeron ante un enemigo muy superior. En un mes Ganondorf controlaba toda la región de Farone. Para entonces todo el reino estaba alerta, una alianza conjunta de las huestes señoriales de Eldin y Lanayru, con la mayor parte de las fuerzas de los Caballeros y la Guardia Real intentaron contener la invasión en Río Zora, pero la respuesta llegaba demasiado tarde. Tras una cruenta batalla sobre el Gran Puente de Lanayru, al este del Río Zora, el ejército gerudo rompió las defensas, y veloz como el viento se dirigió hacia la capital. El rey Stephen ordenó la evacuación de la ciudad y que mujeres, niños y ancianos de Eldin y Lanyaru se trasladaran a Kakariko y Beele respectivamente; además envió a su hija y heredera Zelda a la ciudad de las montañas. Mientras, se planificó la defensa de la ciudad y se organizó un ejército que enfrentara al que venía desde el sur. 

   Las dos fuerzas chocaron a unos 50 kilómetros de la capital. Tras una dura batalla los hyruleanos consiguieron imponerse, y los gerudo se replegaron hacia el sur, aunque las bajas fueron incontables. A pesar de que el avance gerudo se frenó, no se detuvo. Dejando a un lado el objetivo de la capital, Ganondorf continuó avanzando hacia el norte, y los primeros días del 421 ya dominaba Taura. Sólo la meseta Beele resistió en el norte gracias a su escarpada geografía que impidió el paso abierto del ejército gerudo.

   Mientras esto ocurría, un extraño joven de ropas verdes acudía a la capital portando tres misteriosas piedras y en secreto accedía a la cámara sellada del Templo del Tiempo de donde extraía la Espada Maestra, la antigua hoja, reliquia de Hylia, que hacia más de mil años había derrotado al Heraldo de la Muerte...

    Durante varios meses, Ganondorf permaneció desaparecido, y el ejército gerudo inmóvil. Pero en la primavera de ese mismo año el rey gerudo regresó, y lo hizo con un poder y una fuerza terribles. En solo un mes, el ahora auto proclamado Señor Oscuro, se sentaba en el trono real del Castillo de Hyrule, con el cadáver del rey Stephen bajo sus pies y la ciudad entera siendo pasto de las llamas.

   La región de Eldin no tardó en caer también bajo el dominio de Ganondorf. En el 422 sólo el Valle de Kakariko resistía. 

   Tras la muerte del rey Stephen la princesa heredera fue proclamada reina, como Zelda XXII, pero dada su juventud se creó un gobierno de regencia integrado por el III Consejo de Sabios. Este organizó la defensa de Kakariko y en varias ocasiones intentó llevar a cabo acciones de reconquista, todas fallidas. 

   Así, se extendieron los siete largos años del reinado de Ganondorf. Siete años donde el pueblo de Hyrule fue sometido. Los nobles fueron encarcelados u obligados a trabajar como esclavos, y sus tierras, las más ricas, pasaron a ser propiedad de notables gerudo. Pronto Ganondorf trató de lanzarse sobre el resto de pueblos libres: Zora, Kokiri, Goron o Orni, pero resistieron. No obstante, con su poderosa hechicería logró maldecir estas tierras, y monstruos y demonios las cubrieron. 

   El día del solsticio de verano del 428 Zelda era coronada como reina efectiva al cumplir los 16 años. Fue tras la coronación cuando un joven de ropas verdes se presentó ante la Reina y el Consejo y mostró la Espada Maestra. La reina se acercó a él para preguntarle su nombre y por qué portaba tal objeto, entonces una intensa luz dorada brotó de sus respectivas manos, y la sagrada forma de la trifuerza apareció sobre la piel de los dos jóvenes, con uno de los tres triángulos brillando. Zelda, la sabiduría; Link (que era el nombre el joven), el valor. El Consejo se reunió, Link contó como de niño, viviendo con los kokiri había sido convocado por el Árbol Deku, amo de la tierra, quién le encomendó la misión de reunir tres piedras, los Orbes de las Diosas, que le entregarían cada uno de los tres amos, y con ellas abrir el portal del Templo del Tiempo donde se encontraba la legendaria Espada Maestra, con la que debía derrotar al Señor Oscuro. Durante semanas el Consejo estudió las antiguas leyendas, y finalmente concretaron que aquello sólo podía ser el efecto de la maldición del Heraldo de la Muerte. Ganondorf por algún medio se habría hecho con la Trifuerza del Poder lo que le habría permitido su rápida victoria. 

   Mientras Link empezó a relacionarse con el pueblo exiliado de Hyrule, y a coger fama. Se puso al frente de varias expediciones armadas con los restos de los desbandados ejércitos hyruleanos obteniendo algunas victorias. El joven demostró una gran habilidad en el combate aunque no tanto en la táctica, pues era más de acción directa. No obstante, inspiraba coraje en los hombres que le seguían, y pronto su nombre comenzó a correr por las tierras de Eldin. Estas expediciones pronto se convirtieron en auténticas acciones militares. Todos aquellos que podían o querían luchar fueron instruidos y nombrados Caballeros, y muchos Goron, y algunos de otras razas también se les unieron. Con la dirección del Consejo y el joven Link al frente de las fuerzas, el nuevo ejército hyruleano comenzó a reconquistar territorios.

   En medio año Rocaceniza había sido recuperada, y todo el norte de Eldin estaba bajo bandera de la reina Zelda. En los tres meses siguientes, ahora reforzado con tropas del Reino Zora y de las huestes que permanecían acantonadas en la Meseta Beele, el ejército hyruleano controlaba también el norte de Lanayru y la ciudad de Taura era liberada. 

   Las vientos parecían cambiar y ahora soplaban favorables a Hyrule. Por entonces, varias tribus de gerudo se revelaron contra Ganondorf por ciertas prácticas contrarias al código de su pueblo. Encabezadas por Nabooru, una gerudo de la misma tribu del Señor Oscuro, se proclamaron independientes y ocuparon las tierras del sur de Farone. El Consejo se entera de este alzamiento y se inicia un diálogo con las rebeldes: si estas ayudaban a destronar a Ganondorf se levantaría la prohibición al pueblo gerudo de entrar en Hyrule con la condición de que entregaran las tierras ocupadas y siempre que no provocaran conflictos. En un principio estas se niegan. Pero entonces Ganondorf descarga su ira contra ellas lanzando a las tribus fieles  contra las rebeldes. Tiene lugar una sangrienta batalla con victoria para las huestes del Señor Oscuro y todas las gerudo echas prisioneras son ejecutadas y sus cuerpos exhibidos por todo el reino para escarmiento. Las fuerzas rebeldes que sobreviven a la batalla huyen hacia Eldin donde son acogidas por los hyruleanos. Nabooru acepta las condiciones y entra a formar parte del Consejo.


   Es entonces cuando Hyrule decide pasar a la ofensiva definitiva. Las huestes bajo la bandera de Zelda se agrupan en dos grandes ejércitos: uno acantonado en el oeste dirigido por Link y otro al este dirigido por Zelda con las fuerzas de las gerudo. En la primavera del 429 marchan sobre la capital y la asedian. Ganondorf intenta enviar a las tribus del sur de Lanayru a romper el sitio pero son repelidas por Link y los Caballeros. Finalmente tras un mes de asedio el ejército hyruleano decide asaltar la ciudad. Torres de asedio   abrazan las murallas, los arietes chocan contra las tres puertas de la ciudadela y la sangre corre sobre las murallas. Entonces llega una partida de guerreros orni enviados por su patriarca en ayuda de Hyrule. Su intervención resulta fundamental en la conquista de las murallas, que son tomadas al caer la tarde. Esa noche la batalla continúa por toda la ciudad hasta que finalmente es conquistada. Link, Zelda y el Consejo se reúnen en la plaza central para planear la toma del castillo, pero les sorprende que sus puertas están abiertas y ningún centinela vigila sus almenas. Entonces Ganondorf envía un emisario, solicitando la presencia de Link y Zelda para "decidir el conflicto". El Consejo se niega a que acepten, pero Zelda afirma que más vale la muerte de tres que la de cientos, Link inmediatamente se encamina hacia la fortaleza...



   Según contaron después los jóvenes en lo más alto de la torre del homenaje Ganondorf los esperaba, solo. Les explicó el motivo que lo había llevado a hacer todo lo que hizo, y cómo había conseguido su poder. Entonces los tres se enfrentaron. Ganondorf fue derrotado, y de nuevo la Espada Maestra se hundió en el corazón del mal. Pero Link sufrió graves heridas y murió semanas después por las fiebres, no obstante se convirtió en el héroe del reino y su nombre pasó por siempre a la Historia. Por su parte Zelda trabajó duró durante el resto de su vida por reconstruir un reino asolado por casi diez años de guerra y tiranía. 

   En sus crónicas Zelda dejó testimonio de las últimas palabras de Ganondorf:


   "Vengo de una tierra olvidada en medio del desierto. Durante el día llegaba del norte un viento abrasador que quemaba la piel... Por las noches, venia del sur un viento helado que congelaba los huesos. El viento no traía mas que muerte... Pero el viento que acariciaba las colinas de Hyrule era suave y amable.. Quizas ese viento... es lo que yo anhelaba"



   Casi cien años después el reino de Hyrule se ha recuperado de las heridas, y la paz, aunque relativa, está presente en todos sus rincones. La cuestión es ¿por cuanto tiempo?


*   *   *

 Y hasta aquí la parte de la Historia. Como habréis podido comprobar he intentado darle una dimensión más histórica y de gran escala a los acontecimientos aunque basándome en los hechos de los juegos. 

   Pido disculpas de antemano si ha sido un poco larga y árida a veces, y también si algún fan se molesta por los matices y las interpretaciones personales. Como ya sabéis estoy abierto a comentarios y debates, así que a hablar!
   

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