7 nov. 2012

¿Un personaje que vale millones?


                Ayer, mientras leía la última de Tsuki sobre “Mi primera vez” en una partida de rol, me dio por pensar en lo que será el tema de mi entrada de hoy: Los PJ´s favoritos.
                Como bien dijo ella ayer, cuando te haces tu primer personaje en una partida de rol no siempre lo eliges bien. En mi caso, yo también empecé en la misma partida que Tsuki (empezamos juntas) y si ella eligió su clan por las disciplinas, yo fui más allá: lo elegí por el dibujo del manual. Fue mirando las ilustraciones de cada clan, y me quedé con la que más me gustó, una tremere. Pero no todas las primeras elecciones, sin mucho pensar, son malas. Gracias a esa mala elección, hoy por hoy el Clan Tremere es mi clan favorito por muuuchos motivos. Pero no es sobre lo que quiero hablar hoy; el tema que trataré es “Tu personaje favorito”.

                ¿Por qué empiezo con este tema entonces? Pues muy sencillo: porque ese  personaje elegido un poco al azar, acabó convirtiéndose en el que aún es uno de mis personajes más logrados, al cual le tengo un  cariño muy especial, y que aun hoy por hoy me gusta manejar y llevar de cuando en cuando (como ya no lo puedo llevar como PJ en la partida para el que fue creado porque ya acabó, lo uso como PNJ en partidas en las que yo hago de máster). ¿Qué era? A continuación os redacto una lista de los 3 personajes que más me han gustado más he querido (sí, querido, del verbo querer).
  • ASCHE EINSAM (Juego: Vampiro, la Mascarada): Vampiro del Clan Tremere, proveniente de Austria, de unos 23 años aparentes, aunque con muchos más en vida vampírica. Durante la partida, este personaje se enamoró de uno  de los PNJ´s del Máster. Se enamoró de un Dampiro (mezcla de humano y vampiro, y creación del máster en cuestión), llamado Alec. Junto a él vivió la crónica que jugábamos con todos, pero muy a menudo el máster y yo roleábamos conversación que estos dos mantenían. Era un ser muy poderoso, al cual Asche amó más que a nadie y con el cual, gracias a esos poderes que Alec tenía, consiguió engendrar a dos hijos: un niño y una niña. Estos nacieron con poderes de la madre vampiro, pero también con parte de la humanidad y magia del padre, por lo que eran prácticamente indestructibles. Gracias a esta historia de amor, que marcó un antes y un después en la crónica, Asche es uno de los personajes que más me han gustado. Quizá no tenía mucho trasfondo en cuanto a su historia pasada, pero sí lo tenía, y muy importante en cuanto a su historia vivida en la crónica.
  • LEYNA BUCHHÄNDLER (Juego: Vampiro, Edad Oscura): Vampiro del Clan Tremere  (sí, otra tremere :P). En este caso, la elección del clan sí fue predeterminado y como la creé para una partida con algo más de experiencia, tiene una historia muy currada, y con base histórica (Para los que estéis interesados en su historia pasada, aquí tenéis una entrada que publiqué hace unas semanas con su historia: http://capilladeadelbert.blogspot.com.es/2012/09/leyna-buchhandler-vampiro-edad-oscura.html). Dentro de la crónica, fue muy importante gracias a su taumaturgia, aunque siempre tuve la ayuda de los otros Pj´s (en esa crónica, por ejemplo, Tsuki llevaba a un cura llamado Puccini con fe verdadera, muy amigo del Fraile Adelbert, también con fe verdadera y el mismo que da nombre a este blog). Cuando la crónica finalizó, como era un personaje que me gustaba mucho, el máster me dio la oportunidad de poder rolear una historia individual, lo que fortaleció aún más el cariño que ya le tenía (además, pude llegar a crear a una pequeña Ghoul, Paula, a la cual saqué de la prostitución para darle una vida más digna de una niña de 16 años. Leyna le enseñó a leer, escribir y hasta algo de magia, haciendo de ella, en un futuro, toda una maga).
  • AMELIA WINDWAKE KATTAB (Juego: Canción de Hielo y Fuego): Una mujer de noble cuna, a la que su padre obligó a casarse con un cerdo repugnante por alianzas y pactos vacíos. Tras 10 años de un tortuoso matrimonio, lleno de maltrato físico y psicológico, Amelia explotó y envenenó a su marido con el famosísimo veneno de las Lágrimas de Lys. La acusaron directamente, pero ella huyó junto a sus más leales guardias y demás amigos. Aquí comenzó de lleno la crónica, y durante un largo viaje lleno de aventuras y libertad, acabó casándose con el que le dio cobijo cuando todo el mundo la perseguía: Howler Windwake, el señor de Peldaños de Piedra. Ahora, viviendo feliz en un matrimonio idílico, acaba de dar a luz a dos bellos herederos: Una niña llamada Ygritte, y un niño llamado Harold (esto, a diferencia de con Asche, surgió así por una serie de tiradas de azar). Más adelante publicaré un blog que le estoy dedicando a Amelia, en el cual escribe Ella como si fuera un diario. Recalcaré que es una arquera experta, y que en la propia crónica venció en un torneo al mismísimo Anguy (si os habéis leído Tormenta de Espadas pillaréis la proeza).
                ¿Tenéis algún personaje favorito por encima del resto? ¿Tenéis algún personaje al que tengáis especial cariño o que os importe más que otros? Y tomando esta pregunta como punto de referencia: ¿consideráis que se puede llegar a querer a un personaje como si fuera algo más que una hoja de papel? Muchos piensan que estoy loca cuando afirmo que “quiero” a mis personajes, pero para mí son algo más que eso (obviamente no es un “querer” sinónimo de “amar”. No amo ni deseo a mis personajes, simplemente son algo más que papel o recuerdos). Les asigno una historia, un trasfondo el cual pienso y me curro, además de que suelo hacerme personajes que sé que me van a gustar y no me voy a cansar de ellos. Los suelo usar en varias crónicas, y si les pasa algo me molesta, ¿tan raro es? ¿Sois de los que hacen personajes con valor y que usáis bastante, o por el contrario os hacéis lo primero que se os viene a la cabeza y luego cambiáis cada dos por tres? 

¡Ánimo! Quiero saber si soy la única rara en referente a esto :D

8 comentarios:

  1. Zielthar Rylliane, bardo elfo de Fhaerun (3 y 3.5) que en mi mesa marcó durante una campaña larga el hito de redescubrir una perspectiva madura de los elfos, y mas importante, de los bardos. Mi mayor agrado es cuando aparece el chiste chorra sobre los bardos y mis colegas tienen la mirada de "vaya tonteria". Además entonces las listas de magia bardica eran novedad y realmente los abrdos habian tenido un lavado de cara. Momento de gloria, un casi cuarenta tocando en un fiesta, y una contraoda contra una banshee que no teniamos que habernos metido en ese fregado, que salvó objetivamente a todo el grupo neutralizando el ataque (por que ademas tiramos antes las TS para que la ostia fuese conjunta y breve, dados sobre la mesa palmaban todos). Aquella tirada pasada por 1 es historia en mi grupo. Fuck Yeah.

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    1. Ese tipo de situaciones son las que se le contarán a los nietos cuando ya seamos viejecillos, y ellos no llamarán cansinos por repetírselo tantas veces jajajaja.

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  2. Brogui Martillotronador, enano guerrero de nuestra primigenia, larga y mítica crónica de Gadad. Comenzó siendo un enano proscrito, cuyo clan había caído en el deshonor, y poco a poco se fue convirtiendo en un héroe. Consiguió enamorar y casarse con la sacerdotisa élfica Shimael, recuperar el honor del clan forjando para el rey de los enanos un martillo de acero meteórico, y la mayor proeza de todas, conquistar un territorio orco y fundar allí el reino de Karad-Hirrim, habitado por elfos y enanos y que sirvió como uno de los baluartes de resistencia tras la invasión de los demonios. Además llevo a cabo la proeza (que ningún otro pj de esa campaña consiguió) de no caer en ni uno de los combates.

    Sin duda es hasta la fecha mi personaje favorito, y lo he sacado en más crónicas de juegos distintos.

    Estoy completamente de acuerdo con lady Hexe, en cuanto a lo de cogerle cariño a los personajes, es ahí cuando más empatía y afinidad tienes, y por tanto mejor explotas el rol.

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  3. No eres la única. A mi también me pasa :P

    La verdad que en cuanto a pjs, tengo pocos de antes, porque siempre he sido máster en mi grupo, hasta que entré a la asociación en la que estoy donde podemos jugar algo más. Mi personaje favorito es sin duda uno de una crónica de Vampiro: La Mascarada que estamos jugando ahora. Nicolai Kolstej, un empresario ruso de gran poder que controla parte del negocio del gas europeo, mientras que por la noche es un Malkavian muy muy muy cabrón :P

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    1. ¡Bieeeen! ¡No estoy locaaa! (¿O sí?...) jajaja. Me encantan los malkavian, y más si tienen esos cambios de personalidad. Yo me hice una vez una malkavian lesbiana ninfómana que tenía un negocio de sexshop, pero que de vez en cuando le daban neuras y se volvía ultracatólica y conservadora. Era muy gracioso :P

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  4. Posiblemente el personaje que más me ha gustado ha sido Daniel Garza, un inquisidor humano que me hice para Vampiro Edad Oscura.

    Mordaz, irónico, fanático, frío, arrogante... muchos eran sus adjetivos para definirlo y no terminaría de esbozar su personalidad al completo. Era una especie de Doctor House con cuchillas con peores pulgas y si cabe más "cabroncete".

    Lo mejor sin duda fue su apoteosis final. En medio de una travesía relativamente mundana se empapó en aceite y tras prenderse fuego corrió hacia los otros PJs vampiros, con los resultados que casi todos nos imaginamos jeje. Tras morir creo que le cortaron la cabeza y ni se dignaron en enterrar el cuerpo, en fin, desconsiderados...

    ¿Cómo un inquisidor de la Iglesia Católica acabó siendo compañero de aventuras de ponzoñosos vampiros? Eso es algo que contaré en una entrada aparte :P

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    1. Maldiiiiito Garza. Como te odió Leyna en la Crónica de Edad Oscura ¬¬"

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  5. Obvio: GKN (Gran Ki Nano) Un pequeño bastardo con algunos complejos (como Lord Farguard...) que le llevaron a ponerse el Gran al principio de sus aventuras. Entre sus logros más espectaculares están rescatar a un elemental de aguardiente de la torre de un mago malvado y convencerle de abrir un bar juntos, que sirvió de base de operaciones al grupo hasta que consiguieron hacerse con el control de la ciudad de Hörn.

    GKN acabó sus días como Sumo Gobernador de Hörn, un título autoimpuesto, y la ciudad floreció bajo su sensato mandato, que consistió principalmente en legalizar el crimen y gravarlo con impuestos y ofrecer generosas recompensas a los aventureros para que llevaran a cabo misiones lejos de la ciudad ;)

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