24 ene. 2013

El Rol más allá del Rol: Su aplicación a la Historiografía


   El rol, una actividad de ocio, un juego, un medio de relación entre personas, un canal de evasión con un fuerte carácter romántico… pero también una forma de empatía, un foco distinto desde el que mirar las cosas.
                
    No son pocos los artículos que versan sobre la aplicación de los juegos de rol a la educación, sus ventajas en el desarrollo social y cognitivo de las personas, sus fines didácticos, etc. Pero hoy quiero ir más allá, más allá de las escuelas, más allá de las mesas de juego, quiero ir a la Universidad. Pueden parecer idealistas (y probablemente lo sean) las pretensiones de un joven estudiante de Historia de aplicar su afición principal al ámbito profesional, pero tras muchas reflexiones y aplicaciones mentales creo firmemente que el rol puede ser una herramienta más que válida para el conocimiento del pasado.

                
   Constantemente se repite en nuestras aulas que el historiador debe abstraerse de su tiempo, de sus concepciones ideológicas, de su forma de percepción presente, y mirar al pasado como formando parte de él para poder entender porqué los acontecimientos ocurrieron así. ¿No son acaso éstas las premisas fundamentales del rol? Meterte en un papel, ser, pensar, ver y vivir como otra persona, existir en un universo completamente distinto, relacionarte y sobrevivir en él, sentir temores y anhelos que no sentirías en la realidad.
                
    La idea está ahí, pero ¿cómo adaptarla al trabajo científico? En primer lugar debemos establecer un marco de estudio al que orientar la práctica. Pongamos por ejemplo una aldea castellana del siglo XIII.  En segundo lugar es necesaria una documentación e investigación profunda sobre todos los ámbitos: política, economía, sociedad, religión, cultura, mentalidad, etc. del supuesto que vayamos a tratar, y su difusión y estudio por los participantes. A continuación se asignan personajes, se establece un narrador y se inicia la interpretación. El objetivo aquí no es ganar experiencia o gloria, o matar a un dragón, sino llevar a cabo la más pura esencia de esta nuestra afición, la que le da nombre, llevar un rol particular. Ser un campesino, una mujer, un caballero, un clérigo o un noble, relacionarse con los demás, trabajar, pagar el diezmo, rezar en la iglesia, salir a cazar, temer y quizá sucumbir ante la enfermedad, vivir, en definitiva. Es entonces cuando, a mi parecer, mejor se puede comprender esa sociedad pasada, más que leyendo toneladas de libros, artículos y tesis, viviendo en ella.
                
     Otro ejemplo para el que esta práctica puede resultar útil es para enfocar ciertos aspectos históricos que por su naturaleza se tienden a rechazar y condenar, perdiendo sin querer parte de la objetividad con la que idealmente se deben abordar. Pongamos por caso el nazismo, uno de los acontecimientos más terribles de la historia y que debe ser siempre condenado. Pero precisamente por esto, es enfocado siempre desde “la barrera”, como algo externo y ajeno. Si conseguimos mediante el rol meternos en la piel de uno de ellos, intentando pensar y ver las cosas como las veían podríamos entender mejor el fenómeno desde dentro, y abordarlo por tanto desde una perspectiva más amplia.
                
    Hemos planteado dos casos, pero los ejemplos son incontables, cualquier época, cualquier lugar, cualquier dimensión puede servir, siempre que se tenga una buena documentación y no se pierda la perspectiva de lo que se está haciendo. Como dije al principio la idea puede parecer descabellada y poco propia de la actividad científica, pero creo que es hora de desechar prejuicios y abrir la mente a formas y técnicas de conocimiento que nos aporten nuevas perspectivas.

9 comentarios:

  1. Me quito el sombrero Iacobus.
    Como tú, también soy estudiante de historia y este año he decidido llevar una partida de rol con mis compañeros de clase, en este caso Aquelarre.
    Realmente un juego de rol a nivel historiografico podría asimilarse al estudio de las muestras líticas mediante la experimentación aplicada que ya lleva varios años practicándose entre los prehistoriadores.
    En mi caso, me quiero especializar en antropología medieval peninsular, siendo el rol una herramienta principal para ese estudio. LA capacidad de situarse en el lugar del campesino toledano durante la guerra civil castellana facilita mucho la objetividad en el estudio.

    Pero démosle la vuelta a la tortilla

    Sí que he visto, que se produce un fenómeno recíproco: por un lado, los juegos de rol son una buena herramienta para el estudio histórico, pero, por otro lado, el hecho de que un historiador juegue una partida de rol de corte histórico, colabora a mejorar la experiencia.

    De nuevo, mis felicitaciones por esta entrada, llevaba varios días dándole vueltas a esto, pero con los exámenes te me has adelantado XP

    Salud y rol

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    1. Me alegro que no sólo compartamos profesión, sino también opinión jaja. Es una idea que llevaba mucho tiempo barajando, y tengo ganas de poner en práctica. Como dices también a la inversa es una buena experiencia, aunque los míos a veces se mosquean cuando me pongo pedantillo con las incoherencias históricas jaja

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  2. Otro que se apunta a la reunión de historiadores roleros, pero en mi caso me muestro más escéptico, porque precisamente cuando comentas que con una partida de rol "Es entonces cuando, a mi parecer, mejor se puede comprender esa sociedad pasada, más que leyendo toneladas de libros, artículos y tesis, viviendo en ella" nos damos de bruces de nuevo con la investigación.

    ¿Cómo vamos a interpretar, sentir y vivir como aquellos hombres, con los que tan poco tenemos en común, si no es a través de un intensivo estudio de cómo vivían, sentían y pensaban? Porque si no se produce ese estudio, que es puramente histórico, no vamos a poder aproximarnos ni tan siquiera a sus sentimientos.

    No sé si me explico con claridad, yo en su día pensé algo similar, pero creo que para que funcionara se necesitaría gente que conociera muy bien la época. Es más, se puede comprobar con cualquier juego de corte histórico, como Aquelarre o 1808, que por muy bien que conozca el Director el contexto histórico, los personajes pueden acabar realizando acciones que nada tienen que ver con el contexto sociocultural del momento. Sólo un estudio profundo por parte de toda la mesa permitiría jugar con cierta precisión histórica.

    Otra cosa es la utilización educativa de una partida de rol para acercarnos a una problemática concreta. Ahí sí que pienso que puede funcionar, mostrar una problemática concreta, pero mucho me temo, de nuevo, que las reacciones de los pj's van a ser las del testigo del siglo XXI que mira con curiosidad al pasado, sin comprender realmente la mentalidad de la época.

    Un ejemplo de lo que digo, lectura obligada durante un tiempo en muchas facultades de Historia, no sé hoy día, es "El queso y los gusanos", de Carlo Ginzburg. Echarle un ojo a las andanzas de ese molinero italiano enjuiciado por la Inquisición que muestra la profunda dificultad de cómo reproducir los pensamientos de las clases populares.

    Un saludo y felicitaciones por el post.

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  3. Sintetizando, que no sé si ha quedado claro en mi post anterior, creo que, por desgracia, la comprensión del fenómeno histórico en cuestión se realiza en esa fase de documentación e investigación profunda que mencionas. La fase de juego ya no aporta resultados algunos, más que una teatralización de lo aprendido con anterioridad, y que puede ser tan ajustada en su reconstrucción histórica como se propongan los participantes, pero siempre a través de los materiales previos. Por eso considero que ese tipo de actividades donde de verdad lucen es en la divulgación, de forma sencilla y amena, precisamente, de esos materiales previos estudiados (jornadas de recreación histórica y similares).

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    1. Comparto lo que dices, pero lo que propongo no es sustituir los libros, artículos... la investigación en general. De hecho es un requisito indispensable para poder hacer la actividad bien. Lo que intento buscar con el rol es una vía de investigación paralela en que se lleve a la práctica lo que se analiza en la investigación, por ejemplo, sabemos como se vivía en una polis griega, pero probemos a vivir, llevemos los datos a la práctica. Creo que más que una herramienta para "aprender", es una herramienta para "entender".

      También al margen de la investigación, como propones es una muy interesante herramienta para la docencia. Y por su puesto una experiencia similar a esos relatos microhistóricos, como el de Ginzburg, que permiten meterse dentro de la historia. Incluso me atrevería decir que esto te permite introducirte aún más, porque tú mismo eres "el molinero".

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  4. Muy bueno. Ya también he pensado sobre la aplicación del rol en mi propio campo (y por pura envidia escribiré sobre ello un día de estos jaja).

    Uno de los elementos del rol es la interpretación y ésta favorece de alguna forma la empatía. En todas las ciencias relacionadas que en mayor o menor medida con el factor humano la puesta en escena de un marco concreto nos puede ayudar tanto para estudiar o educar . Yo soy de los que piensa que todos los saberes están necesariamente relacionados. Ojalá puedas decirnos algún día la experiencia de poner en práctica esta aplicación rolera.

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    1. Sin duda la empatía es fundamental para el conocimiento histórico. Espero que pueda, como dices, contarlo algún día jaja

      Gracias por comentar!

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  5. Supongo que al estudiar historia, las aplicaciones directas de tus conocimientos en una partida son directas y bastante obvias, pero es de todos conocido que al jugar al rol, en cualquier tipo de ambientación y tanto masters como jugadores, se tiende a profundizar en los aspectos que mas nos atraen de esa ambientación... aunque solo sea para putear consecuentemente al resto :D

    Mis partidas, por ejemplo, suelen darles problemas a los jugadores en el ámbito de flora y vegetación. No os imaginais la cantidad de plantas tóxicas que uno aprende a reconocer estudiando ingenieria forestal...

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    1. Como dices se aprende mucho y muy variado jugando al rol. No obstante, creo que en cuanto a la parte de la coherencia histórica la mayoría de las partidas suelen pinchar. Yo por ejemplo, intento siempre de tener en mayor o menos medida presente este aspecto, y algunos de mis jugadores se quejan por ello. Pero el planteamiento que hago aquí no es ya tanto para los grupos de juego tradicionales, de amiguetes y demás, sino para un grupo de investigadores, o alumnos.

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