25 nov. 2012

LOS CONCURSOS DE BEBIDA



   Bueno hoy vengo a ilustraros con una de la escenas que un servidor ha vivido en casi todas las partidas que ha jugado, tanto en un lado como en otro de la pantalla (expresión que uso metafóricamente pues nunca he utilizado pantalla cuando he masterizado), y esta es el concurso de bebida.


   Desde mis más tempranos inicios con el ya mencionado juego amateur de Galad, hasta la actualidad, nuestros personajes han batido sus hígados para conseguir premios, dinero, “gloria” o una terrible resaca. Paradas en posadas, celebración de victorias, bodas o banquetes oficiales han sido siempre ocasión para llevar a cabo una de estas competiciones que nos han dejado (especialmente al día siguiente) con alguna de las escenas más cómicas de las partidas: “amaneces emplumado y atado a un puente”, “estás desnudo y a tu lado hay una anciana decrépita con cara de felicidad”, “te duelen tus cuartos traseros”, “despiertas en una pocilga de cerdos” o la más burra “amaneces metido en un barril de manzanas en mitad del desierto”…

   También estos eventos han sido causa de emparejamientos de muy diverso desenlace. Por ejemplo, en la primera crónica que jugamos de Canción de Hielo y Fuego, tras una fiesta en alta mar, la mayoría de los personajes como consecuencia de uno de estos concursos de bebida, acabaron, digamos con poca consciencia de sus acciones, y se acostaron unos con otros, con resultados tan normales como sexo entre una pareja de enamorados, intercambio de ropas, tríos, o hasta zoofilia (sí amigos, esto es verídico).

   Tampoco podemos olvidar los premios conseguidos, desde un buen puñado de monedas de oro, hasta un rarísimo zurrón sin fondo, pasando por monturas, armas, y todo tipo de artefactos, que en más de una ocasión, para rabia de los jugadores, ha ido a parar a manos de Pnjs.

   El sistema para resolver estos encuentros ha ido evolucionando y perfeccionándose. En nuestras primeras partida consistía básicamente en lanzar un d6, si el resultado era 1-2 fallabas la tirada, a los tres fallos caías inconsciente. Ya en CHF el sistema ha sido más elaborado y realista, cada personaje realiza una tirada de Constitución con la que debe superar una dificultad que se va incrementado con cada ronda, el que fracasa tres veces está fuera.

   En definitiva, una anécdota de juego que estoy seguro muchos tendréis en común, y los que no os recomiendo que probéis. Os invito a compartirlas!!

1 comentario:

  1. Qué serían de nuestras sesiones sin concursos de este estilo, es como quitarle el turrón a la navidad.

    En Warhammer hasta había una habilidad a propósito para beber xD

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